Trampling: pisar con deseo, placer y mucho respetoTramplingTrampling: pisar con deseo, placer y mucho respeto

¿Que si pisar a alguien puede ser sexy? Pues sí, cariño. Bienvenidx al trampling: esa práctica donde caminar sobre otro cuerpo no es falta de respeto, ¡es consentimiento con flow!

Puede sonar extremo, pero como todo en el mundo del BDSM, aquí la clave es clara: comunicación, confianza… y no subirse con tacones sin aviso.

¿Qué es el trampling?

Trampling (del inglés trample, que significa pisotear) es una práctica sexual o fetichista donde una persona se sube, pisa o camina suavemente sobre el cuerpo de otra.

Zonas comunes: espalda, glúteos, pecho, abdomen.
Modo de uso: descalzxs, con calcetines, zapatos planos o… sí, tacones. Pero vamos por partes, que aquí no venimos a causar lesiones.

Suele vivirse dentro de dinámicas D/s (dominación/sumisión), pero también puede ser algo lúdico, erótico, o incluso relajante (hello, presión deliciosa).

¿Por qué excita esto?

Cada cuerpo es un mundo, pero aquí van algunas razones:

🧠 Juego de poder: sentirte arriba o abajo (literal y emocionalmente) puede ser muy intenso.
🦶 Fetiche por pies o zapatos.
💥 Estimulación física por presión, calor o hasta dolorcito controlado.
😌 Entrega emocional: dejarte pisar también es soltar el control.
🔥 ¿Y si solo te parece divertido o curioso? ¡También vale!

¿Cómo se practica (sin acabar en el hospital)?

Como en cualquier kink: con cabeza, palabras seguras y sin improvisar a lo loco.

1. Hablad antes de empezar

  • ¿Qué zonas se pueden pisar?
  • ¿Calzado o descalzo/a?
  • ¿Qué intensidad se busca?
  • ¿Cuál es la palabra de seguridad?

👉 No es no, incluso dentro del sí.

Elige bien el espacio

Nada de alfombras resbalosas ni camas flojas. Mejor: una colchoneta firme, el suelo con una toalla gruesa o una cama estable. Seguridad primero, morbo después.

Empieza poco a poco (no eres Godzilla)

⚠️ Si eres quien pisa:

  • Reparte bien el peso.
  • Sujétate si hace falta.
  • Observa: el cuerpo habla.

🛏️ Si eres quien está abajo:

  • No te muevas bruscamente.
  • Habla si algo incomoda.
  • Respira y escucha a tu cuerpo.

¿Y con zapatos? Solo si hay confianza full

El calzado cambia el juego (y el riesgo).

✅ Empieza con algo plano y limpio.
⛔ Tacones solo si hay experiencia, equilibrio y zonas seguras.
❌ Nunca en cara, cuello, costillas o abdomen sin mucho control.

¿Lo vas a hacer con botas militares? Pues que sea con mucha cabeza y una charla previa de media hora mínimo.

¿Qué aporta el trampling cuando se hace bien?

✔️ Aumenta la confianza (sí, aunque parezca raro).
✔️ Crea conexión intensa entre quien domina y quien se entrega.
✔️ Libera tensiones (emocionales y físicas).
✔️ Da variedad y picante a cualquier relación.

Precauciones importantes

🚫 No apto si tienes problemas de espalda, presión alta, lesiones previas o vértigo.
🧠 Evita cuello, cara y articulaciones.
🍷 Nada de alcohol o sustancias.
🔁 Aftercare sí o sí: preguntad cómo estáis después, dad mimo, reconectad.

¿Es para todo el mundo?

No. Y no pasa nada.
No hay prácticas universales ni kinks obligatorios. Si te da curiosidad, explóralo. Si no te dice nada, next.

Lo importante es hacer lo que te apetece, no lo que crees que “debería” gustarte.

En resumen: pisar, sí... pero con cariño

El trampling no va de pisotear a lo bruto. Va de confianza, de entrega, de presencia. De convertir el cuerpo en territorio, en escenario, en vínculo. Y sí, también puede ser súper placentero, sexy y emocionante.

Así que si algún día te preguntan:
“¿Me dejas subirme encima?”
… recuerda: con palabra de seguridad, con cuidado, y si tú también quieres, claro que sí, reina.